jueves, 5 de abril de 2012

Amor a primera vista?

Violeta no podía concentrarse en nada, ese  joven tan especial rondaba por su mente y no la dejaba en paz.
Tenía tanto deseos de contarle a una amiga sobre ese nuevo sentimiento que iba naciendo en su interior pero le daba un poco de pena hablar de ello así como también temía a que ese sentimiento no fuese verdadero.
Violeta era una joven llena de vida pero de aire melancólico, hablaba poco pero cuando comenzaba a tomar confianza podía hablarte horas y horas de todo tipo de cosas, era muy lista pero ingenua.
Había sufrido ya varias veces por amor, ya había experimentado el deseo de suicidarse tras mezclar pastillas con vodka, falló y desde aquella vez se dispuso a vivir la vida con más intensidad que nunca, después de todo este mundo no era perfecto y ella no podía pelear en contra de ello, debía dejar a la naturaleza, las situaciones y los sentimientos tomar su curso y simplemente ajustarse a ello y vivirlo, sufrirlo, superarlo, encontrar el camino a la felicidad, en eso consiste la vida no?


Un día, un joven ingreso a su curso, venía de otra ciudad por motivos laborales y por tal razon también tuvo que trasladarse de universidad. El era alto, de piel blanca y ojos claros, parecía ser muy callado y algo tímido.
El profesor le pidió que se presentara ante sus demás compañeros.


- Buenas tardes, me llamo Mauro. Hace un semana me mude a esta ciudad, estoy  
  trabajando. 
 Vivo solo en mi apartamento. Espero seamos buenos compañeros, estoy para lo que se les   ofrezcan.


Violeta lo observaba fijamente, desde el momento en que ingreso al aula su mundo dio un giro de 360 grados y sabia que sus días serian definitivamente muy diferentes...


El joven de ojos claros, se acerco a ella, ella no sabía donde ni como mirar hasta que finalmente el se detuvo frente a ella.


- Puedo sentarme a tu lado, hay un lugar vacio y me gusta sentarme adelante de todo. 
 Se aprovecha mejor las clases así.  


Y le sonrió amablemente.


Violeta, quedo como impactada por tal situación hasta que por fin pudo abrir la boca.


- Claro, no hay problema, adelante toma asiento.


El joven, bajo su cuaderno, una agenda y su celular. Se acomodo, y luego se dirigió nuevamente a ella.


- Como ya sabes, me llamo Mauro, tú como te llamas?


- Mi nombre es Violeta. 


Apenas podía mirarlo a la cara y se sentía algo tonta. Sentía ganas de vomitar, o salir corriendo.
Se sentía una estúpida total y tenia miedo de no poder controlarse.
Definitivamente algo estaba ardiendo dentro de ella, aquello que desde hace mucho tiempo no había sentido.
Otra vez esa sensación que la llevaría por caminos misteriosos como ya lo hizo una o dos veces, no lo recordaba bien, y habían roto su corazón condenandola al encierro, las sombras de su habitación y la autotortura con canciones románticas o cartas viejas de amor, de lo cual le costo mucho reponerse.
Todo eso otra vez? Volver a vivirlo?
Violeta no tenía cabeza en ese momento, otra vez se estaba dejando llevar...
Otra vez estaba siendo prisionera del supuesto amor a primera vista.


Si era real o no, solo el tiempo se lo diría.



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